Buscando setas con niñ@s

guia-para-buscar-setas-con-ninos

Buscando setas con niñ@s

Uno de los placeres que nos reserva el otoño es sin duda la búsqueda y recolección de estos sabrosos frutos del bosque y aunque siempre debemos cumplir con la precaución básica de recoger ninguna seta que no conozcamos, esto no significa que sea una actividad exclusiva de los adultos, es más, el componente de aventura y la emoción de la búsqueda, hacen de esta actividad un entretenimiento ideal y educativo para realizar con los niñ@s.

Antes de empezar podemos explicar a los pequeños algunos datos respecto a las setas, por ejemplo que la seta es el fruto del “hongo” que sobresale en la tierra, ya que este último permanece enterrado (por eso es tan importante no arrancar las setas sino cortarlas, para que el hongo pueda seguir generando nuevas setas). Otra característica curiosa es que las setas no son vegetales….. Ni tampoco animales! En realidad pertenecen a un reino de la naturaleza llamado “fungi”.

Antes de salir a la búsqueda y recolección de setas, tenemos que volver a insistir en la advertencia: no se deben recoger ni mucho menos consumir setas que no conozcamos ni identifiquemos bien. En el caso de la recolección con niñ@s esto implica que necesariamente debe ser una actividad que realicen compartida con adultos que puedan supervisar las setas.

Época de recogida

Aunque mayoritariamente solemos pensar en el otoño, las setas aparecen tras un periodo de lluvias y con clima templado, así que también en primavera podremos encontrar estos sabrosos frutos e incluso, en algunos lugares especialmente húmedos como los bosques de los Pirineos, podremos encontrar setas en verano.

Equipo básico

Como se trata de una actividad que realizamos en el medio natural, es recomendable que nos pertrechemos con un equipo similar al que utilizamos para otras aficiones como el senderismo:

-Botas de montaña: como el terreno suele estar húmedo (sino no saldrían setas) unas buenas botas de montaña serán de gran utilidad.

-Ropa cómoda e impermeable, incluyendo chubasquero y algo de abrigo.

-Cesta o red: para ir depositando las setas que encontremos lo recomendable es llevar una cesta de mimbre o una red. Nunca debemos depositarlas en bolsas de plástico o papel ya que para que se puedan reproducir las setas deben ir soltando sus esporas para que germinen mientras las transportamos.

-Por último, una pequeña navaja para cortarlas sin arrancarlas del suelo (recordad lo que hemos contado del hongo enterrado). En el caso de nuestra recolección con niñ@s, lo mejor es que la navaja la porten los adultos y cuando los peques localicen setas que lo avisen, así evitaremos posibles accidentes con la navaja.

Setas más buscadas

Aunque son muchas las especies de setas que encontramos en nuestros bosques, lo recomendable para iniciar a los pequeños en esta actividad es que nos ciñamos a las más “populares”, ya que de esta manera nos aseguramos de evitar posibles confusiones con setas no comestibles o incluso tóxicas al ser más desconocidas.

-Níscalo, rebollón, rovelló, pebrás, esclatasangs y muchas otras denominaciones en según qué lugar de la geografía. Se trata del Lactarius Deliciosus, sin duda una de las setas más conocidas y numerosas  de nuestros bosques, siendo especialmente común en pinares. Además es muy apreciada en gastronomía, por lo que con su característico color anaranjado es ideal para iniciarse en la recolección de setas.

-Boletus edulis, cep, hongo, porcini, seta calabaza, etc. Es otra de las setas más conocidas y muy apreciadas en la cocina, el boletus es muy común en los pinares. La podemos encontrar en multitud de recetas y como conserva.

-Seta de cardo. Muy apreciada también por su sabor, suele desarrollarse sobre raíces muertas de distintas plantas (sobre todo del cardo, de ahí su nombre popular).

-Rebozuelo, chantarela. Suele aparecer en las ombrías de árboles como las encinas, robles o alcornoques. Es muy apropiada para los guisos y para desecar.

Y después de recoger las setas…

No pensemos que esta apasionante actividad que podemos compartir con los niñ@s acaba cuando volvemos a casa, es el momento de aprovechar para enseñarles cómo se limpian y cocinan e, incluso, puede ser divertido confeccionar algún plato facilito con ellos como, por ejemplo, un revuelto de setas.